Foto Relato
REFUGIO
La noche era cerrada y oscura y los primeros copos de nieve
ya empezaban a caer.
Alice, miraba a través de la ventana y se daba cuenta que el
temporal no iba a mejorar. Tenía el firme propósito de ir a buscar a “Refugio”,
la loba que días antes había sido su rescatadora, al encontrarla en medio del
bosque perdida, sin rumbo y aterida de frio. Con su enorme cuerpo y su espeso pelaje,
consiguió darle cobijo y la suficiente temperatura para que recuperase el calor
y fuera rescatada con vida por su familia.
Alice quería agradecerle su proceder y sorprenderla con algo
que simbolizase su inmensa gratitud. Le llevaría su globo de corazón, lo más
bonito que tenía, para que supiera que su agradecimiento sería algo vivo y
duradero y que siempre latiría al igual que su propio corazón.
Se puso su abriguito rojo y salió de casa en su búsqueda con
su preciado regalo. Enseguida la localizó. Refugio, al verla venir por el
camino, se acercó y la olisqueó reconociendo de inmediato a la niñita que por
una noche, había sido como sus cachorritos, a los que extrañaba profundamente,
pero que ya habían emprendido sus vidas en solitario.
Alice, se aproximó sin ningún temor y cogiendo el cordón del
globo, se lo ató al cuello. Refugio, levantó la mirada y vio el globo
suspendido encima de su cabeza y observó como se movía con cada movimiento de
su cuello. Sus ojos expresaron su alegría y lamió la manita de Alice en
reconocimiento de sus sentimientos de gratitud que de aquella manera le había querido demostrar.
Alice la abrazó tiernamente y volvió corriendo para casa, antes de que la nevada cubriera por completo el camino.

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